llueve
Llueve en Sevilla, y no es nada nuevo. De hecho tiene mucho sentido, pero explicarlo es engorroso así que asumamos mejor que toda esta horrible temporada de tempestades se debe a un hermanamiento meteorológico entre Galicia y Andalucía. Estos días de lluvia vienen para recordarnos muchas cosas, la primera es quizá la más obvia: nuestro querido sol de invierno se echa de menos y no solo por poder secar las sábanas cara al sol o pasear por el parque calentándonos los huesos. El sol es ese compañero silencioso presente en nuestros días, un amigo inseparable que te sonríe cuando los días parecen no poder ir a peor y te abraza para recordare que estás vivo. Y no verlo se hace raro. Como cuandote mudas a otro sitio y echas en falta a un amigo. Sabes que está ahí, en la distancia pero no lo sientes, no es lo mismo. Así que normal que estos días echemos en falta a Lorenzo y repudiamos a Leonardo o cualquiera de las otras tortugas ninja convertidas en borrasca que azotan nuestro país. Mientras ...